ETIQUETAS O DIAGNÓSTICOS PSIQUIÁTRICOS

Me topé con este video en Facebook, compartido por uno de mis pacientes. Casi de inmediato, presioné “me gusta”. Pero después de hacerlo, me di cuenta que había aspectos positivos, y también negativos.

Ya en otras ocasiones hemos hablado del disease mongering (1, 2), donde se expanden los límites o criterios de una enfermedad para abarcar más “enfermos”. Esta producción lo ilustra de nuevo, de una manera más dramática.

El video proviene de un sitio llamado “Comisión ciudadana sobre los derechos humanos“. Su slogan: perro guardián sin fines de lucro para condiciones mentales. A simple vista, la página tiene una apariencia similar a organizaciones anti-medicina, o anti-vacunas. Muy dramático. Muy amarillista. Esta comisión, en pocas palabras, llama a la psiquiatría una “industria de la muerte”.

No es momento de meternos en cuestiones demasiado controversiales (como todos los escándalos que han surgido con muchos medicamentos psicotrópicos y la manera en la que se han manipulado los datos para venderse). Ni conozco lo detalles, ni soy psiquiatra. Yo creo que es mejor pensar en las críticas que se hacen: ¿cuáles son los fundamentos que existen para diagnosticar ciertas enfermedades?, ¿cuáles son las pruebas que avalan el uso de un medicamento?, ¿cuáles son las alternativas de tratamiento?

Donde puede fallar el video, es en su carácter sensacionalista. Alguna persona puede verlo, impresionarse, leer un poco del sitio de internet, y en vez de comentarlo abiertamente con su médico podría dejar de tomar cierto medicamento que sí es eficaz para cierta enfermedad que sí existe, y sufrir consecuencias.

Por el lado positivo, el video es un llamado de atención. Es cierto que se ha abusado de muchos de estos diagnósticos, al grado que ya les llaman etiquetas. En una noticia reciente de la BBC, hasta se acusa a padres de niños problema de buscar estos diagnósticos para sacar ventaja. Creo que el video nos puede mover el tapete a los médicos para reflexionar y hacer las cosas mejor. Aunque sea más fácil diagnosticar rápidamente a un niño inquieto como TDAH y dar tratamiento, merece la pena hacer una buena historia clínica, ver el entorno familiar, y pensar en los límites de la normalidad, antes de dar una receta por un estimulante.

Giordano Pérez Gaxiola
Departamento de Medicina Basada en la Evidencia
Hospital Pediátrico de Sinaloa

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