Educando a papá

Lo admito. Soy de los que se abalanzan sobre la sección de “Los Monitos” del periódico los domingos por la mañana. Esta práctica data desde tiempos en los que Michael Jordan aparecía en la caja de cereal.  De donde yo vengo, la tiras cómicas obligadas son: “Calvin & Hobbes”, “Marmaduke”, “Garfield” y “Educando a Papá”. Este último título daba vida a un inmigrante irlandés en Estados Unidos que de pronto se volvía millonario y se rehusaba a abandonar sus viejas costumbres y amigos. Los hijos eran los responsables de tratar que el padre cambiara sus antiguos vicios por nuevas actitudes dignas de su nuevo estilo de vida. Pero “Pancho” no tenía interés por adaptarse ni por evolucionar.

En muchas instituciones de salud, tanto públicas como privadas, los residentes (médicos entrenándose para ser especialistas) son los encargados de “Educar a Papá”. Existen médicos (de todas las edades) que quieren seguir practicando una medicina arcaica o empírica, basada en su experiencia previa, o en la experiencia de quienes los entrenaron. El deber de nosotros como residentes, es proveer de medicina inteligente y basada en evidencia a nuestros médicos externos o adscritos y empujar hacia un cambio sustancial. El hecho de no querer virar hacia nuevos senderos en la medicina, en ocasiones es fruto de no comprender los fundamentos y no saber aplicar los conceptos en cuestión. Los residentes tenemos la obligación moral de buscar la manera de hacer llegar la información a quienes  firman los egresos y autorizan las indicaciones. Al final del día, los médicos adscritos son los responsables legales del servicio y el residente es un apoyo imprescindible para el cuidado del paciente. En ocasiones nos toparemos con “Panchos” que estarán reacios a leer la revisión sistemática o a darle un vistazo al meta-análisis que le prometiste buscar. Sin embargo, la perseverancia de nuestra parte siempre se verá reflejada en mejor atención hacia el paciente. Los pasos a seguir para una intervención exitosa son sencillos.

1.- Siembra la duda.

En el momento en que detectas que una intervención del equipo de salud puede ser cuestionada, carece de evidencia para sustentarla, o peor aún, tiene evidencia en su contra, es  momento de actuar. Es hora de que te armes de valor, leas al respecto y siembres la duda. Propón la posibilidad de que tal vez existan otras posibilidades para el manejo de ese paciente y ten lista la evidencia en el momento.

2.- Sé respetuoso.

Recuerda que al momento de poner en tela de duda algún manejo indicado, estás atentando directamente contra el bagaje cultural y profesional de tu adscrito. Hazlo de manera respetuosa, sin menospreciar o contradecir directamente. Si es posible no lo hagas frente a estudiantes o internos, con ellos podrás platicar después. No caigas en el juego de: “¿Quién tiene la razón?”. Recuerda que tu objetivo es brindar atención de calidad al paciente y no exhibir o etiquetar.

3.- Lee y documéntate.

No hay peor cosa que cuestionar un manejo de manera pública y no conocer la evidencia al respecto. Si surge alguna duda terapéutica en ti y no estás del todo seguro si es legítima, primero lee. Realiza una búsqueda rápida, transfórmala en pregunta PICO y verifica lo que está escrito al respecto. Si después de esto, compruebas que se puede hacer algo por el paciente, adelante.

4.- Insiste.

Frecuentemente el primer intento no será suficiente. Sigue intentando, sin ser molesto o terco. Aborda al equipo de salud de diferentes maneras. Ve dosificando la idea poco a poco. Propón una sesión sobre el tema en donde se revise lo que existe en la literatura e invita a los involucrados en el caso. Tal vez el paciente actual no vea los frutos de tu esfuerzo, pero  seguramente los siguientes casos similares serán manejados con los nuevos conceptos aprendidos.

Un buen maestro mencionó esta frase que no ha dejado mi memoria: “Los residentes son la conciencia de un hospital.”  No dejemos a nuestros hospitales sin conciencia.


César Lucio
Residente de Pediatría del Programa Multicéntrico del ITESM y Secretaría de Salud NL

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5 respuestas en “Educando a papá

  1. Carlos Cuello

    Le damos la bienvenida al Dr. César Lucio, residente de pediatría del programa multicéntrico del ITESM y Secretaría de Salud NL. Se pueden referir a él también como el Dr. Batman.

  2. Claudia Vega

    ¡Qué maravilla ver a un médico tan comprometido desde su entrenamiento… no tengo el placer de conocerte, pero estoy segura que llegarás muy lejos!!¡¡¡ Felicidades!!!

  3. Salvador García

    Excelente comentario y publicacion, de hecho asi debemos tanto educadores como educandos integrarnos en el conocimiento y analisis de la informacion medica, sobre evidencia y en discusiones ordenadas, sobre nivel de evidencia y no desacreditar la experiencia, sin embargo tener en consideracion que la evidencia anecdotica, o la justificacion de: asi se hace aqui, y asi debe de ser, ya no aplica!, y tanto en forma vertical como horizontal, debemos tambien de aplicarlo entre colegas, no solo entre los jefes o los subalternos, sino entre pares.
    Bienvenido Dr. Batman y esperamos seguir leyendo sus aportaciones.
    Saludos desde Merida Yucatan

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