DIALOGANDO ENTRE CREENCIAS Y EVIDENCIAS

“Doctor, mi cuñada me dijo que lo llevara a terapia craneosacral

Estimados colegas, ¿qué hacen cuando alguien les pregunta su opinión acerca de tal o cual terapia alternativa? En lo personal, se me hace difícil responderle esa pregunta a mis pacientes. Pero más difícil es cuando me hace la pregunta alguien conocido o algún pariente que ni siquiera está a mi cargo: “¿Y qué opinas de la reflexología?, porque a mí me ha funcionado de maravilla”.

En todos los casos, creo que lo primero sería buscar la evidencia, las pruebas científicas de que estos tratamientos funcionan. Es obvio que en la mayoría de las veces no encontraremos estudios o, si los encontramos, tendrán muchos peros metodológicos. Pero eso no debe detenernos. De vez en cuando nos pudiéramos llevar sorpresas, como aquel ensayo sobre los magnetos para la migraña.

Suponiendo que nos preguntan sobre X terapia alternativa y nosotros ya hemos hecho la búsqueda y encontramos sólo anécdotas, sin ninguna evidencia científica. Es un reto monumental explicar desde el inicio cómo es que podemos asegurar que un tratamiento sirve o no: desde el poder de la mente y los placebos, hasta la manipulación de los datos estadísticos, pasando por los diferentes diseños de estudios para responder distintas preguntas, los intereses económicos y la incapacidad de cambiar nuestra opinión aún cuando tenemos la evidencia frente a nosotros. Si esto es difícil de entender para el personal de la salud, más lo es para personas muy mágicas o espirituales. Pero curiosamente, también me he topado con personas sin conocimientos médicos, abiertas y escépticas, a las que es más fácil explicar todo esto.

¿Entonces? Vamos a ver:

Si la pregunta la hace un paciente ya conocido, con una relación médico-paciente ya establecida. Tal vez aquí valga la pena tomarse todo el tiempo que sea posible tratando de explicar todo lo arriba mencionado y estar muy abierto al diálogo.

Si la pregunta la hace un conocido, no paciente, en un pasillo o una reunión social, ¿cómo hacer para no quedar como el “médico cerrado que no cree en cosas que no entiende”? Más difícil: que haga la pregunta frente a varias personas, conocidas y no conocidas.

Poco a poco estoy entendiendo cómo abordar este tipo de temas en diferentes circunstancias, pero me encantaría saber la opinión de todos ustedes.

Giordano Pérez Gaxiola
Departamento de Medicina Basada en la Evidencia
Hospital Pediátrico de Sinaloa

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